Hay tantas habilidades que quiero aprender. Tantos temas que me fascinan y que aún no he explorado. ¡El mundo está lleno de oportunidades, y quiero aprovechar todas las que pueda!
Pero entre tantas posibilidades, me encuentro con dos grandes problemas: no puedo concentrarme y no tengo tiempo. Y aunque sé que son problemas solucionables, a veces siento que me alejan de todo lo que quiero lograr. Porque basicamente lo que quiero lograr es casi imposible
Sin embargo, tengo dos problemas que quisiera solucionar en la medida de lo posible: no puedo concentrarme y no tengo tiempo.
Quiero ser maestra de todo. ¡Quiero esculpir como Michelangelo, quiero dipingere come Leonardo o Caravaggio, quiero coser mi propia ropa y que parezca hecha por un disegnatore, quiero tejer, quiero tocar el piano y el violín, el órgano también, ¿por qué no? Quiero cantar como una cantante de ópera. ¡Quiero hacer muebles, quiero hacer uñas! Quiero tener un armario lleno de muñecas hechas por mí... ¡Ah! Y también quiero trabajar con vidrio, para tener ventanas de colores y figuras hermosas.
¿Entiendes a lo que me refiero con casi imposible, sennò direttamente imposible?
Realísticamente, ser buena en una de estas cosas ya es muy difícil. Hay miles, si no millones, de personas que se dedican solamente a una de ellas durante toda su vida. Imagínate cuánto tiene que ser difícil dedicarse a todo lo que yo quisiera hacer. Pero es que no puedo evitarlo. Yo quiero pasar toda mi vida creando, toda mi vida aprendiendo. Quiero morir feliz y contenta de haber vivido haciendo y probando mil y un cosas, aunque quizá me arrepienta de no haber probado aún más. ¡Los años que vivimos los humanos no son ni medianamente suficientes para lograr ser una profesional en todo lo que mencioné!
Y el tiempo, como ya te había mencionado antes, no es mi único enemigo. Mi cerebro tampoco ayuda. Apenas empiezo algo, ya quiero pasar a lo siguiente: quiero empezar algo nuevo, seguir otro proyecto o buscar otra cosa que hacer. Es muy frustrante, porque con ese ritmo no logro nada ni tampoco avanzo, lo que me hace sentir completamente inútil e incapaz de lograr lo que me propongo. No solo eso, sino que también me enojo conmigo misma por no ser inmediatamente perfecta en todo lo que pruebo, como si tuviera que aprender información tan rápido como lo hace una máquina. ¡Por supuesto que no aprendo así! Necesito tiempo, necesito paciencia y, por sobre todo, calma.
Si te digo la verdad, distraerme ni siquiera es mi problema número uno. Lo peor es que no encuentro la manera de obligarme a empezar todos los proyectos que quiero hacer, mira:
Sé lo que tengo que hacer, sé lo que quiero hacer y sé cuándo hacerlo, pero no entiendo qué es lo que me está deteniendo. No sé cuál es mi problema ni cómo solucionarlo.
Aunque ahora me sienta estancada, sè que encontrarè la soluciòn.
No hay comentarios:
Publicar un comentario